A medida que envejecemos, el tejido ocular tiende a romperse y a perder elasticidad. El resultado puede ser una visión nublada y oscurecida que nos impide hacer las cosas que hacíamos cuando éramos más jóvenes. Sin la ayuda del cuidado ocular concebido para adultos, esta degradación paulatina del tejido del ojo produce la pérdida de la visión y hace que el ojo sea más propenso a anomalías de importancia.
A continuación, mencionamos algunos de los trastornos oculares más comunes, de aparición más frecuente en la vida adulta:
- Presbicia
- Cataratas
- Degeneración macular
- Glaucoma
- Retinopatía diabética
Asista a control con su oftalmólogo y solicite una valoración completa.
Recuerde que en sus manos está prevenir.










